Dislucidades de una mente psicotóprica
4 Feb
Llevaba tiempo queriendo dedicarle un espacio a este grandísimo disco, y es que desde compré la discografía y descubrí este disco, no hago más que dedicarle tiempo. Ahora que llevo bastantes días escuchando sus 3 canciones, estoy preparado para hacer una reseña.
El disco está formado por 5 canciones, que en realidad son 3, ya que la primera y las últimas, siendo muy similares, son como "el descanso" después de haber escuchado las maravillas intermedias, y tampoco tienen mucha trascendencia musical.
En primero lugar decir que se trata de un disco conceptual, inspirado y basado en la obra Rebelión en la Granja (Animal Farm) de George Orwell, sobretodo en las letras, aunque no es el aspecto en el que me voy a centrar hoy. Los títulos son también bastante inusuales, "Dogs", "Pigs (Three Different Ones)" y "Sheep", osea, perros, cerdos y ovejas.
En primero lugar tenemos el tema "Dogs", el más largo de los 3, con 17 minutos y 4 segundos y el más conceptual y ambiental de los 3. Se inicia con unos acordes de guitarra acompañado por los primeros armónicos en el sintetizador, e inmediatamente entra la voz de David Gilmour. El tema avanza hasta que entran los 4 miembros de la banda y se inicia el primero "movimiento" (por llamarlo de alguna manera). Aquí destaca sobre todo las melodías del bajo y la buena compenetración del grupo. También nos deleita con el primer sólo de guitarra, muy acorde con esta primera parte.
En la segunda parte, un sólo de guitarra a dos voces (es decir, grabada una pista encima de la otra para crear un efecto armónico). Ésto nos conduce a otro sólo espectacular, de corte más ambiental, acompañado por elementos ambientales geniales, de mano de Richard Wright, una melodía con órgano distorsionado, voces de perros a lo lejos, etc… mientras David Gilmour nos hace volar con el apoteósico sólo de guitarra, una maravilla.
Una vez acaba el sólo, se inicia la voz, una tercera parte de la canción, con más corte tristón y con buenos riffs de bajo y coros. Destacar que esta parte acaba con la palabra "Stone" en eco, que se irá repitiendo a lo largo de la parte "ambiental". Esta parte ambiental es pura sugestión. Nos hacen alucinar escuchando melodías extrañas, sin apenas ritmos, dónde el sintetizador hacer prácticamente todo el trabajo. Largos acordes, acompañados de ecos y ladridos de perros, y una sinuosa melodía en sintetizador también, que renueva algunos temas musicales de lo anterior oído. Para cagarse.
Luego de esta parte instrumental, la canción términa repitiendo los temas de la primera y segunda parte, y una parte final, variante de la segunda, que pone punto y final al tema.
En segundo lugar, "Pigs", con 11 minutos y 12 segundos de duración, con corte un poco más clásico y menos ambiental que el anterior.
Se inicia con un riff de teclado y se le añade más tarde unos acordes de guitarra distorsionada que se irán repitiendo a lo largo de toda la canción, acompañados de sendos acordes de piano en todo momento. El trabajo del bajo es muy reseñable también, y la batería introduce el ritmo a toda la pieza, usando en ocasiones un cencerro, y en general, no destacando demasiado.
Hacia la mitad de la pieza empieza la parte instrumental, una maravilla para los sentidos, como siempre muy ambiental, en donde el protagonista es, sin duda, la guitarra y David Gilmour, aportando a todo la sección su guitarra distorsionada, y un pedazo de sólo de "talkbox" (un instrumento que sirve para modificar el sonido de la guitarra con la boca) impresionante, sin duda una gran implementación de este curioso instrumento. Si a eso le añadimos los estridentes y largos acordes de los teclados, un bajo sencillo pero poderoso y una batería marcando en todo momento, el resultado es espectacular. Me encanta estas partes instrumentales
Acaba esta grandiosa parte instrumental, David Gilmour vuelve a regalarnos otro apoteósico solo de guitarra, acompañado por toda la orquesta, y que se alargará hasta el final. Sin palabras, simplemente magistral. Que tomen nota el resto de grupos.
Por último, el tema que pone final al disco, el que menos dura, 10 minutos y 23 segundos, pero que igualmente derrocha calidad y magistralidad.
Empieza con un dueto a bajo y teclado, una tranquila melodía con órgano distorsionado, y un bajo sencillo pero muy rítmico pone la guinda al pastel. Más tarde se unen toda la orquesta, y aquí es dónde RIchard Wright se explaya de buena manera. Inunda toda la canción con sus sonidos salidos de sintetizadores, interfaces y demás instrumentos electrónicos. Lo más destacable es el ya clásico final de frase distorsionado, un elemento muy original y brutal a la vez.
Hacia la mitad del tema nos meten una parte ambiental, recordando el "Stone" de "Dogs", y acto seguido unos solos de sintetizadores para acabar en la parte instrumental a cargo de los sintetizadores y el bajo. El elemento característico del teclado es, como describirlo, las dos notas que se van repitiendo con un fade out. Mientras el bajo tocando un solo sonido y el teclado introduciendo más elementos, creando una atmósfera muy espacial, sin duda una de las mejores partes ambientales de Pink Floyd.
Para acabar se retoma el tema inicial de la canción, y acaba con un sólo de guitarra acústica y unos sonidillos de pájaros revoloteando.
Decir que éste disco es bueno es quedarse corto. Es una jodida obra de arte, uno de los mejores de Pink Floyd y uno de los mejores de la historia de la música progresiva/ambiental/espacial, aunque no fue muy famoso en la época, probablemente porque ésta música hay que escucharla música para poder entenderla, y no es fácil colarla entre el pública normal, ya que no es nada comercial.
3 comentarios en "El Disco de la Semana: Pink Floyd, Animals (1977)"
Desde luego, Animals es un discazo como una catedral. Los ambientes, los solos de Gilmour, y los duetos teclado/bajo son magistrales. Un disco muy sólido e injustamente olvidado cuando se habla de los logros de Pink Floyd (aunque bueno, también se olvidan de muchas otras maravillas, véase A Saucerful of Secrets por poner otro ejemplo).
A ver si gracias a tu reseña lo pongo a sonar que hace bastante que no lo escucho
Excelente reseña, excelente album, la canción de Sheep tiene un no sé qué que ahhh, me fascina. Si alguna vez el rock pudo ser catalogado como “arte” fue gracias a Pink Floyd.
En la letra del tema Sheep se hace mofa del Salmo 23 de La Biblia para k lo cheken bien la neta no se alcanza a escuchar muy bien empieza a partir del minuto 6:28
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