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O.S.I., o Office of Strategic Influence, es una banda formada por Kevin Moore, el ex-tecladista de Dream Theater y fundador de la banda Chroma Key, como tecladista y cantante y Jim Matheos como guitarrista, ex-guitarrista también de Fates Warning. En la batería colabora el omnipresente Mike Portnoy, y en el resto artistas de la talla de Sean Malone de Gordian Knot, Steven Wilson de Procupine Tree y Joey Vera.

El disco del que voy a hacer una pequeña reseña salió en el año 2006, y fue bastante bien recibido en la industria metalera. Describir el estilo que logra OSI es algo difícil, pues es una música a veces muy ambiental, otra muy metalera o más rockera; lo que si está claro es que no deja indiferente a nadie, y es que el estilo que crea es muy suyo

La música quízás se acerca más al ideal del metal progresivo, pero en mi opinión está muy lejos. Además, tiene muchos elementos experimentales, ambientales, con un estilo "doom" que queda muy bien, sobre todo por las voces, muy oscuras, guitarras muy simples (salvo algunos temas) y que a veces hasta pasan desapercibidas, una batería acústica también muy simple pero "complicada" a la vez (por aquello del golpe fantasma de Mike y su perfecta ejecución), y un bajo también muy a la par con las voces.

Free se compone de 11 temas, en primer lugar tenemos Sure You Will, un temazo que se inicia de forma brutal, con un bajo tremendo muy marcado y una batería muy rítmica. Las voces de Kevin Moore son muy suyas, es una mezcla de melódico con átono, una cosa muy rara. En esta canción se implementa mucha música electrónica y ambiental, sintetizadores, etc…

Seguimos con Free, el tema estrella, muy rockero y muy muy pegadizo, con letras ultra-simplistas y unos riffs de guitarra brutales, pero sin apenas solos. Destacar también lo bien que suena la batería de Mike Portnoy, quien no duda siempre en meter algo de su estilo.

3707-1 Go es el primer tema experimental, la guitarra apenas se deja oir, y la batería es muy muy simple. Aquí se luce Kevin Moore y sus teclados y sintetizadores, deleitándonos con un solo y metiendo elementos electrónicos y ambientales muy conseguidos. La melodía principal es muy sencilla, pero a la vez pegadiza y de corte entre alegre y triste, una mezcla muy rara, que es el principal atractivo de la canción, crear esta atmósfera de "no se que" que acompaña a toda la canción.

Le sigue All Gone Now, tema de corte más metalero, como Free, y con elementos muy progresivos (compases cortados, arrítmicos, etc…), pero con ese toque ambiental de siempre. La cosa pinta bien.

No se como describir el siguiente tema, Home Was Good, pues sin duda es el más experimental, ejecutado sin el batería. La canción trata de crear una atmósfera a base de pianos distorsionados, sintetizadores continuos, "ruidos" varios, etc. que me recuerda inclusive a Pink Floyd (Dogs).

Bigger Wave y Kicking son los siguientes temas, muy metaleros, con menos tintes ambientales y más progresivos. La melodía del primero es bastante pegadiza y sencilla, sin calentarse demasiado la cabeza, y a mitad de la canción nos sorprende con un riff bastante duro de la guitarra para proseguir con la tónica de la canción hasta ahora hasta el final. Kicking es un tema menos metalero, mucho más oscuro, y con unos riffs bastante importantes.

La pista 8, Better, tiene más ámbito rockero, con unos buenos riffs de guitarra, una batería ejecutada a la perfección. En general es un tema normalito, también muy electrónico, donde predomina la distorsión, inclusive en los coros.

Simple Life es dónde se estrena Jim Matheos con el primer solo de guitarra, que en mi opinión a este grupo no le hacen falta, pero si en un sólo sencillo y ameno no veo porqué no. Por lo demás, un tema muy rítmico en cuanto a batería, y como siempre, muy electrónico.

El penúltimo tema, Once, es una mezcla entre electrónico y metalero, la primera mitad apenas entran los demás instrumentos, y va aumentando hasta que se unen todos los miembros a tocar juntos, dando lugar al estribillo de la canción, muy simple, pero pegadizo. La canción se "mete" junto con la última, Our Town, dónde hace un fade out para dejarnos con el último tema, una sencilla balada con guitarra española y voz, que tampoco destaca mucho.

Este es uno de esos discos que te dejan un sabor de boca raro, pues es muy diferente a todo lo demás, y supone un respiro de aire fresco entre tanto metal progresivo, power metal y derivados. Sin duda lo recomiendo a quien le guste la música electrónica con sintetizadores y demás, y a quién quiera relajarse entre tanta música dura. Sin duda lo agradecerá.